top of page

Cuando las personas dejan de participar

En algunas reuniones ocurre algo curioso.


Poco a poco, las personas dejan de hablar.


No porque no tengan ideas.

Muchas veces simplemente sienten que cualquier comentario puede ser incorrecto o insuficiente.


A veces sucede de forma muy sutil:

interrupciones constantes, respuestas rápidas, preguntas que parecen abiertas pero donde da la sensación de que ya existe una respuesta válida.


Y al final, muchas personas optan por callar.


No porque no tengan criterio.

Sino porque participar empieza a sentirse más como una exposición que como una conversación.


Con el tiempo, creo que esto afecta mucho más de lo que parece a los equipos y a la forma de liderar.


Porque algunas de las mejores ideas aparecen precisamente cuando las personas sienten que pueden pensar en voz alta sin miedo a equivocarse.


Y quizá una parte importante del liderazgo no consiste solo en dirigir o aportar respuestas.


A veces también consiste en crear el espacio donde los demás sienten que su voz tiene lugar.


Y quizá ahí es donde empieza realmente un liderazgo más consciente:

cuando las personas sienten que pueden participar sin miedo a dejar de ser válidas.

Comentarios


    Conversación estratégica.

    Un espacio para parar y ganar claridad

    Consulta la disponibilidad y elige el momento que mejor encaje.

    bottom of page